Sinceramente, es intolerable. La actitud de Drenthe (jugador del Real Madrid, actualmente cedido al Hércules) es cuanto menos, indignante. Tras ser “cazado” a 180 km/h, saltarse una mediana y 6 semáforos en rojo, se dedicó a insultar a los agentes de la autoridad que le detuvieron.
No podemos permitir que personas públicas o mediáticas se comporten como si estuvieran por encima de lo bueno y de lo malo, de lo divino y lo humano. Si en más de una ocasión hemos dicho que el deporte, en especial el fútbol, debe ser un ejemplo para la sociedad, estos comportamientos han de ser prevenidos y sancionados con especial rectitud. No olvidemos que son personas que tienen una especial función, ya que son con frecuencia referentes para niños y jóvenes.
Un cero para el jugador, por no saber respetar las normas que a todos nos incumben.